Archivo de la categoría: Mis Poemas Favoritos

Vesperal (Rubén Darío)

Ha pasado la siesta
y la hora del Poniente se avecina,
y hay ya frescor en esta
costa que el sol del Trópico calcina.
Hay un suave alentar de aura marina
y el Occidente finge una floresta
que una llama de púrpura ilumina.

Sobre la arena dejan los cangrejos
la ilegible escritura de sus huellas.
Conchas color de rosa y de reflejos
áureos, caracolillos y fragmentos de estrellas
de mar forman alfombra
sonante al paso en la armoniosa orilla.
Y cuando Venus brilla,
dulce, imperial amor de la divina tarde,
creo que en la onda suena
o son de lira, o canto de sirena.
Y en mi alma otro lucero, como el de Venus, arde.

Un Sueño (Alfredo R. Bufano)

Era una noche profunda,
obsesionante y fantástica.

Soñé que eras una sombra
envuelta en sedas extrañas,
y que entre nubes de incienso
sin un rumor te acercabas.
Soñé que tus ojos raros
me estremecían el alma;
soñé que eran mis pupilas
de tus pupilas esclavas.

Yo te dije:» ¡Tengo sueño!»
Tú no me dijiste nada.

Era una noche profunda,
obsesionante y fantástica.

Tú te acercaste a mi lecho,
y con tus manos de nácar
acariciaste mis párpados
con una caricia larga.
Mis párpados se cerraron,
mi boca te dijo: «¡Gracias!»
Tú en cruz pusiste mis manos,
mi cara se puso pálida,
y en el silencio de muerte
se oyó un leve rose de alas.
¿Y después? Ya no recuerdo
nada… no recuerdo nada!

Soles Ponientes, Paul Verlaine

Una aurora fría vierte en el trigal
 su melancolía de hora vesperal. 
La melancolía como una canción
 de suave emoción mece el alma mía, 
mientras muere el día. 

Sueños irreales cruzan por mi frente
como fantasmales sombras del poniente.
Son a sus reflejos fantasmas bermejos; 
pasan por mi mente, cual soles irreales 
en los arenales rojos del poniente.

Una Idea (Julio Cortázar)

Una idea incandescente se me vino esta mañana
una antorcha que flameaba en lo alto de mi mente
pero sola y sin refuerzos tal vez pierda la batalla
ya librada de hace tiempo por tu brillo y un cobarde

un cobarde que vacila entre el olvido y tras la nada
que vacila tras tus pasos y tu melódica mirada
que se pierde encandilado tras el grito de tus ojos
que se aturde enceguecido tras el brillo de tu nombre

que se esconde tras las letras de algún otro nombre
y aún así no se atreve a gritar de quien se esconde
que hace frente tan valiente a enredadas tempestades
y se escapa como un niño al descubrirse a tu lado

que amanece al medio día y se duerme al despedirte
que susurra tan potente y que grita tan despacio
que camina tan de prisa y con los ojos bien cerrados
sin valor por la cornisa que conduce a tu palacio

Una idea de coraje se me vino esta mañana
de sentarnos frente a frente y quitarme el camuflaje
de soplar mis emociones y transformarlas en palabras
en palabras que te expliquen como cae el agua helada

Una idea tan sublime como tantas que me diste
tan tardía y predecible como tantas he tenido
pero sola y sin refuerzos de valor y otros aliados
ha perdido la batalla
ya es de noche
ya te fuiste.