Archivo de la categoría: Mis Poemas Favoritos

El Destello (Francisco Luis Bernárdez)

Aunque el cielo no tenga ni una estrella
y en la tierra no quede casi nada,
si un destello fugaz queda de aquella
que fue maravillosa llamarada,

me bastará el fervor con que destella,
a pesar de su luz medio apagada,
para encontrar la suspirada huella
que conduce a la vida suspirada.

Guiado por la luz que inmortaliza,
desandaré mi noche y mi ceniza
por el camino que una vez perdí,

hasta volver a ser, en este mundo
devuelto al corazón en un segundo,
el fuego que soñé, la luz que fui.

Mis errores (Pedro Miguel Obligado)

No fue sino un error esperar tanto
Las cosas, que, quizás, no han existido
Y esforzarme por ser lo que no he sido
Como aquel que sin voz estudia canto

No fue sino un error, lo mismo,
Cuanto luche por comprender
Cuánto he querido
Y olvidar como el árbol florecido
La otoñal enseñanza del quebranto.

El amor resultó un malentendido
Y así, hasta fue un error el desencanto
Pues perdí lo que nunca he conseguido.

Hoy ante todo lo soñado y lo sufrido
Se que, aunque en mi experiencia no adelanto,
Gracias a mis errores, he vivido...

Invocación (Enrique Paso)

Te llamo; ven aquí, dulce locura,
mujer fatal que rige mi destino.
Ven y pon, generosa, en mi camino,
la nota de color con tu hermosura.

Tus labios rojos, de sin par frescura,
serían, en la tristeza de mi sino,
lo que es para el sediento peregrino
el agua de una fuente fresca y pura.

Cese, pues, tu rencor, mujer divina;
sobre mi pecho y sin temor, reclina
con languidez tu cabecita loca:

y ya que se terminan tus enojos,
besaré los zafiros de tus ojos
y el madrigal sangriento de tu boca.

Basta y Sobra (Rafael Obligado)

¿Tú piensas que te quiero por hermosa,
por tu dulce mirar,
por tus mejillas color de rosa?
Sí, por eso y por buena, nada más.

¿Qué, entregada a la música y las flores
no aprendes a danzar?
Pues me alegra, me alegra que lo ignores;
yo te quiero por buena, nada más.

¿Que tu ignorancia raya en lo sublime
de Atila y Gengis Khan?
¡Qué muchacha tan ciega...! Pero. dime,
¿si lo supieras, te querría más?

Bien estén con su conciencia los doctores,
la tuya es el hogar:
los niños, la música y las flores,
bastan y sobran para amarte más.

Ella Dice (Manuel Magallanes Moure)

Sus ojos suplicantes me pidieron 
una tierna mirada y por piedad
mis ojos se posaron en los suyos...
Pero él me dijo: ¡más!

Sus ojos suplicantes me pidieron
una dulce sonrisa y por piedad
mis labios sonrieron a sus ojos...
Pero él me dijo: ¡más!

Sus labios suplicantes me pidieron
que les diera mi boca y por gustar
sus besos, le entregué mi boca trémula...
Pero él me dijo: ¡más!

Su ser, en una súplica suprema,
me pidió toda ¡toda! y por saciar
su devorante sed, fui toda suya...
Pero él me dijo: ¡más!

Canción (Alfredo R. Bufano)

Muerto este amor, ya no amaré a ninguna, 
porque todo mi bien me viene de ella, 
como el fulgor celeste de una estrella 
temblando en el cristal de una laguna.   

Dios la puso en la sombra de mi abismo 
como prolongación de su alto amparo; 
¡Cómo no amarla con mi amor más claro, 
si amando a esta mujer amo a Dios mismo!