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Condénala, Señor… (Malgré Tout -Luis Manuel Torres-)

Condénala, Señor, a que me quiera 
en forma de que no pueda olvidarme,
y te pido "condénala" que amarme
significa embriagarse de quimera.

Al igual que frondosa enredadera
en torno de su vida he de anudarme
y una pasión en el alma
y en el golpe que dé para arrancarme
sentirá que su carne lacera.

Más si acaso, Señor, en su pasado
no existiese maldad que le merezca
la condena que anhelo con fervor,
te suplico, mi Dios, ya resignado,
me concedas la pena gigantesca
de vivir para siempre en su rencor.

Humor

El sabio griego Hipócrates conocido como el padre de la medicina, desde tiempos remotos sacó a relucir una verdad a menudo considerada como una bufonada, en una sencilla frase que resume que la fiebre del amor es provocada por cuerpos ajenos. Sin embargo en esta época -más de tres milenios después- la ciencia por fin respalda la famosa frase.

En 2016 un grupo de científicos de la Universidad de Granada realizaron un estudio con 60 voluntarios gracias a los cuales lograron desarrollar el llamado «Mapa térmico del amor». Los resultados de este estudio han demostrado que el amor sube la temperatura en las mejillas, las manos, la zona de la boca, el pecho y los genitales entre uno y dos grados centígrados, además de que acelera la vasodilatación... después de todo parece que Hipócrates no estaba bromeando.

Es la Mujer (Lope de Vega)

Es la mujer del hombre lo más bueno,
y locura decir que lo más malo;
su vida suele ser y su reglo,
su muerte suele ser y su veneno.

Cielo a los ojos cándido y sereno,
por muchas veces al infierno igualo,
por el mundo su valor señalo
por falso al hombre su rigor condeno.

Ella nos da su sangre, ella nos cría,
no ha hecho el cielo cosa más ingrata;
es un ángel y a veces una harpía.

Quiere, aborrece, trata bien, maltrata,
y es la mujer, al fin, como sangría,
que a veces da salud y a veces mata.

La Princesa de Fuego (Cuento de Dinamarca)

En un muy reino lejano una joven y hermosa princesa alcanzó la edad para casarse, su belleza era tal que pronto comenzaron a aparecer pretendientes de todas partes del mundo que querían conquistar a la hermosa princesa. De manera que la joven comenzó a recibir una gran cantidad de regalos tan bonitos como diversos: algunas coronas de oro, pendientes, collares, anillos, etc.

Estos eran solo algunos de los presentes que la princesa recibía, pero en medio de aquel lujo la joven se encontró con un regalo insólito: una simple sencilla y vulgar piedra sucia con tierra y un poco de barro seco, algo realmente horrible para regalar a cualquier persona y sobre todo a una princesa; sin embargo lejos de estar enojada, la joven se hallaba muy sorprendida.

Inmediatamente mandó a llamar a quien sea que le hubiera regalado la piedra, entonces apareció un apuesto joven. La princesa fingió estar enfadada y preguntó a qué se debía la piedra, lo que el joven le respondió la dejó más sorprendida aún.

Le dijo que ese era su corazón, el más sincero de los regalos, el mismo era una piedra ahora pero se ablandaría solo con amor y se convertiría en el más blando y amoroso corazón del reino.

 La joven quedó enamorada al instante de la respuesta del joven y desde ese día le envió regalos hermosos para poder conquistarlo, pero él seguía indiferente, entonces transcurridos muchos días la princesa se enfadó y arrojó la piedra al fuego.

En medio de las llamas la arena que rodeaba la piedra se cayó, transformando la roca en una hermosa figura de oro, reluciente y fantástica; en ese momento la princesa comprendió lo que significaba el regalo.

Desde ese día cambió, y se transformó en la mejor gobernante del mundo, ayudó a su pueblo y atendía todas sus necesidades. Quienes la conocieron la comenzaron a llamar la princesa de fuego por su carácter radiante. El joven entonces la amó y dedicó su vida a hacerla feliz hasta el final de sus días.

Nunca (Sara Hübner)

Nunca, nunca otros labios te besarán así;
ni ojos habrá que lloren de amor, como he llorado, 
ni manos que, temblando, se acerquen a ti
con la ternura inmensa con que yo me he acercado.
 
Ni corazón más claro, ni dolor más fecundo
hallará la arrogancia de tu frente cansada,
ni un decir más sencillo, ni un sentir más profundo
encontrarás de nuevo en la larga jornada.
 
Y cuando yo haya muerto y camines doliente,
evocando mi nombre ante cada mujer,
como yo te llamaba, me llamarás ferviente,
¡y ya no podrá ser!
 
 

Reflexiones

Un antropólogo estudiaba los usos y costumbres de una tribu en África, y al estar siempre rodeado por los niños de la tribu, decidió hacer algo divertido para ellos. Consiguió una buena porción de dulces de la ciudad y los colocó dentro de un canasto decorado con cintas y otros adornos y luego dejó el cesto debajo de un árbol.

Así, llamó a los niños y coordinó un juego, que consistía en que cuando el dijera “Ya”, tenían que correr hasta el árbol y el que primero agarrase el cesto sería el ganador y tendría todos los dulces exclusivamente para él solo. 

Los niños procedieron a colocarse en fila, esperando la señal acordada. 

Cuando dijo “Ya”, inmediatamente todos los niños se tomaron de las manos y salieron corriendo juntos en dirección al canasto. Todos llegaron juntos y comenzaron a dividirse los dulces, y, sentados en el piso, comieron felices. 

El antropólogo fue al encuentro con ellos e indignado preguntó por qué tuvieron que ir todos juntos, cuando podrían haber tenido uno de ellos el canasto completo.

Fue ahí cuando ellos respondieron: 

“UBUNTU, UBUNTU!!  ¿Cómo solo uno de nosotros podría ser feliz si todo el resto estuviera triste?”

Ubuntu, algo más que una palabra en lengua Zúlu, Ubuntu es una filosofía de vida, implica pensar y tomar en cuenta las necesidades de todos los que me rodean, es entender que no se puede ser feliz acosta de la felicidad el daño y sufrimiento de aquellos que están a mi lado. Es considerar que el bien común es lo más importante antes de actuar guiados por egoísmo, es comprender que se forma parte de un todo y que lo que afecta a ese todo me afecta también a mí para bien o para mal. Es integrarse por completo al entorno y moverse en pro de la armonía colectiva. Permitir que Ubuntu permee nuestras mentes y el núcleo de la sociedad occidental debería ser tarea autoimpuesta y no solo una idea nacida en un continente lejano.

Y tu, estimado lector ¿Qué opinas de Ubuntu?